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El proceso para la compra de insumos y camas es uno de los más cuestionados en época de la pandemia.

La cartera sanitaria adjudicó en el llamado a Imedic SA y Eurotec SA, pertenecientes a una misma familia, y se les otorgó un adelanto pese a que esto no estaba previsto en las condiciones iniciales dadas a conocer. Pero no solamente este punto forma parte de las dudas, sino también los plazos en la contratación, realizada por excepción bajo el argumento de urgencia impostergable.

Todo empezó el 31 de marzo pasado, cuando Salud invitó a los posibles proveedores. Esa misma fecha se debía hacer la apertura de ofertas, pero esto se trasladó al día siguiente, 1 de abril. Dos días después, el 3, se emitió la resolución que adjudica el lote 1 (que acabó siendo dividido) a Imedic y a Eurotec. En esa misma fecha se suscriben los contratos correspondientes, que ya detallaban la cantidad de insumos que debían ser entregados al Estado.

El proceso desde la invitación hasta la adjudicación y firma de contrato duró cuatro días, una velocidad que no se replicó después. La provisión fue establecida en tres partes: Una primera entrega (30%) en siete días corridos, una segunda entrega del 20% en 12 días corridos; y una tercera, con el saldo, en 15 días corridos.

Lentitud posterior.

Los “días corridos”, pese a la urgencia, no se empezaron a contabilizar desde el día en que se firmó el contrato, sino desde la recepción de la orden de compra por parte de las proveedoras, lo que dio más tiempo a las mismas para conseguir los productos.

El primer plazo vencía el 20 de abril, es decir, la orden de compra la recibieron las empresas recién el 13 de abril, 10 días después de que se haya firmado contrato. Esto se dio en coincidencia con los retrasos que registró el primer avión carguero que tenía que venir al país desde China continental, que arribó finalmente el 18 de abril.

Así, se cumplió con el plazo de entrega del primer lote, pero los objetos puestos a consideración fueron rechazados entre el 21 y 27 de abril, por no cumplir con la totalidad de requisitos del pliego de bases y condiciones. Empero, se tardó una semana más para iniciar el proceso de rescisión de los contratos, con lo cual a su vez comenzó otro plazo de 10 días hábiles (del 4 al 19 de mayo) para que las proveedoras hagan su descargo correspondiente. Las dilaciones juegan a favor de las proveedoras, mientras que Salud sigue sin contar con esos insumos para la lucha contra el Covid-19.