);

Según la acusación planteada contra Rodolfo Friedmann y otras cuatro personas, el actual senador de la nación, durante su administración al frente de la Gobernación de Guairá, autorizó y suscribió para su beneficio personal una licitación de almuerzo escolar por G. 16.154 millones a favor de la empresa ESSA que él mismo manejaba. Luego intentó ocultar los datos a través de su primo y otros encubridores del esquema.

El fiscal Osmar Legal, agente fiscal asignado a la Unidad Especia­lizada en Delitos Económi­cos y Anticorrupción, pre­sentó acusación contra el senador de la nación Rodolfo Max Friedmann Alfaro por lavado de dinero, adminis­tración en provecho pro­pio, cohecho pasivo agra­vado y asociación criminal, en el caso del negociado de almuerzo escolar que tenía junto con otras cuatro per­sonas más.

El representante del Minis­terio Público aseguró que tiene pruebas para llevar al parlamentario a juicio oral y condenarlo. “Como fiscal de la causa estoy convencido de los medios probatorios que tengo y de la solvencia de los mismos para eventualmente, en un juicio oral y público, poder llegar a una condena”, expresó Legal en comunica­ción con la 780 AM.

Osmar Legal, agente fiscal asignado a la Unidad Especializada en Delitos Económicos.
Osmar Legal, agente fiscal asignado a la Unidad Especializada en Delitos Económicos.

La acusación del Ministerio Público se basa en la denun­cia que realizó el ex socio de Friedmann, Hugo Alexander Torales, quien delató al legis­lador luego de que lo sacara de la empresa y coronó la serie de denuncias de malos manejos de la merienda escolar en época en que el legislador estaba al frente de la Gobernación de Guairá. Nuestro diario denunció con pruebas durante dos años las rastreras maniobras para sacar provecho de licitacio­nes de alimento escolar.

Según la investigación, el ex gobernador montó un esquema delictivo, a través del cual él mismo autorizó y suscribió, para su beneficio personal, un contrato admi­nistrativo para el suministro de bienes con una empresa que, en ese caso, él mismo con­trolaba y dirigía. La empresa en este caso era Eventos y Ser­vicios SA (ESSA).

A través de esta firma el legis­lador ocultó los beneficios indebidos obtenidos por su participación en la aproba­ción de contratos adminis­trativos para el suministro de bienes para la gobernación con una empresa vinculada directamente a él, pues él tenía el control y dirección de la misma, de acuerdo con la Fiscalía y el relato de Torales.

“Nosotros pudimos compro­bar que existía un esquema delictivo de corrupción pública a través del cual el hoy senador Rodolfo Friedmann, durante su administración al frente del gobierno departa­mental de Guairá, autorizó y suscribió para su beneficio personal un contrato con la empresa ESSA, de la cual era copropietario”, indicó Legal en la entrevista radial.

Además de Friedmann, fue­ron acusados por el Minis­terio Público en el marco de este caso, el primo del ex gobernador Silvio Álvaro Alfaro Bertolo, su conta­dora Lourdes María Auxi­liadora González de Melga­rejo, su ex secretario privado en la gobernación, Eduardo Domínguez, y la esposa de Friedmann, Marly Eliana Figueredo López.

En la acusación la Fiscalía señala que el contrato sus­crito por Rodolfo Friedmann se celebró en el marco de la Licitación Pública Nacional Nº 03/2016 para “Adquisi­ción de almuerzo escolar”, en cuyo llamado fue adjudi­cada la firma ESSA. “Rodolfo Max Friedmann Alfaro sería quien controlaba y dirigía a la firma Eventos y Servicios SA (ESSA), adjudicada en el citado llamado y cuya cali­dad surgió de sus aportes de capital a dicha empresa, a fin de que la misma tenga la capacidad económica y financiera para presentar su oferta”.

En ese sentido, a los efec­tos legales y para encubrir su participación como beneficiario final de las ganancias de ESSA, esta se adquirió con las acciones aportadas por el amigo de Friedmann, Hugo Alexan­der Torales, en el mes de noviembre del año 2015.

Cabe destacar que el nego­ciado que tenía el ex goberna­dor fue revelado por el Grupo Nación, que realizó una serie de publicaciones en los últi­mos dos años donde denun­ciaba el modus operandi del político que se enriqueció con los llamados de almuerzo escolar para los niños del cuarto departamento.