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Licitaciones fraudulentas. Acomodos. Sub-ejecución. Rechazo a ofertas nacionales. Inauguración de obras sin terminar. Ineficiencia. El resumen de la gestión del Ministro Arnoldo Wiens al frente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.

El grado de ejecución del MOPC es pésimo. Su presupuesto vigente es de más de US$ 790 millones.  Pero las obras no avanzan – y algunas ni si quiera comienzan-.

Durante el primer semestre de 2019, el Ministro Arnoldo Wiens responsabilizó a las lluvias por su paupérrima ejecución. Cuando dejó de llover, señaló a su segundo de Administración y Finanzas, Carlino Velázquez, alegando que la recaudación era inferior a la prevista. Pasado los primero seis meses, la situación siguió igual.

A la baja ejecución, se suma las licitaciones sospechosas. Llama la atención que los contratos más jugosos del MOPC sean de empresas polémicas y cuestionadas.

Eurofinsa, T y C, Concret Mix, Constructora Isacio Vallejos, Tecnoedil, Proel Ingeniería y Heisecke tienen los contratos más grandes de la cartera. Y, todas, fueron criticadas por alguno de los proyectos que ejecutaron: mala calidad o lentitud en ejecución.

Además de contratar a proveedores polémicos, Wiens rechaza ofertas baratas por “exceder” en experiencia.  Hace unas semanas, EDB Construcciones presentó denuncia ante el BID por ser eliminada de una licitación por presentar una experiencia superior a la que, supuestamente, pedía el pliego.

La empresa se había presentado para las obras de mejoramiento, rehabilitación y posterior mantenimiento del tramo Ñumí-San Juan Nepomuceno-empalme con la ruta 6, de 47,8 km.

La obra fue adjudicada a la firma Talavera y Ortellado SA (Tocsa SA) USD 2 millones de dólares más.

Ese no fue el único rechazo con fundamento poco claro. También se dejó fuera de una licitación para la adquisición de 13 camionetas tipo pick-up al Grupo Reimpex, que presentó la mejor oferta ofreciendo rodados de la marca JAC que son ensamblados en Paraguay.

La justificación del Ministerio fue que la empresa no podía explicar el por qué el vehículo que ofrecía era más barato. Y, una vez más,  apostaron a la oferta G. 20 millones más cara.

Jorge Samaniego, presidente del Grupo Reimpex, cuestionó la decisión del MOPC: “Nosotros tenemos una fábrica paraguaya con inversión de US$ 12 millones, tenemos 1.000 empleados, pagamos sueldo e IPS y tenemos el respaldo de JAC China, que es una empresa estatal y el Estado chino es uno de los más sólidos del mundo. No pueden jamás decir que no tendremos solvencia en proveer este tipo de vehículos (…)”. Además, el empresario lamentó que el Estado no priorice la compra de vehículos ensamblados en el país: “Nosotros somos industria nacional, por ley tenemos una preferencia, eso quiere decir que nosotros podemos vender más caro; hasta el 20% más alto que la mejor oferta yo sigo teniendo preferencia, nosotros no hemos abusado de dicha preferencia”.

El negocio y acomodo es parte de la gestión de la cartera pública. En junio de este año, y luego que Wiens anunció la construcción de tres nuevos establecimientos penitenciarios en el país; a último momento, una de las empresas adjudicadas fue cambiada.

“Error involuntario”, fue la justificación del MOPC para explicar lo sucedido.

Pero, fuentes del sector de la construcción manifestaron que los cambios se dieron después del anuncio oficial, para evitar protestas.

La prioridad en negocios y licitaciones fraudulentas, se refleja como ineficiencia de gestión. A más de año y medio de haber asumido al frente del MOPC, las anunciadas y prometidas obras están con pocos avances. Hasta algunas sólo llegaron a etapa de adjudicación.

Algunos ejemplos son la construcción de la Transchaco y el Puente Asunción- Chaco’i ; las cuales ya tienen presupuesto “ejecutado”.

Y, a pesar que desde la entidad pública dicen haber ejecutado más del 60% de todas las obras, la realidad es otra.

El balance de gestión de Wiens se destaca por pago de salarios, acomodos y gratificaciones a sus funcionarios. Inversión, ejecución, eficacia y trasparencia, son cuentas pendientes.