El ex presidente de la ANDE, Pedro Ferreira, pidió al gobierno de Mario Abdo que sean “sinceros” alegando que Brasil ya logró bajar la tarifa de la hidroeléctrica.

Fue gracias al ingeniero – y ex presidente de la Administración Nacional de Electrcidad (ANDE) – Pedro Ferreira, que en 2019 se conoció que el gobierno de Mario Abdo estaba realizando un acta secreta bilateral con Brasil, y poniendo en peligro la soberanía paraguaya. Por esta misma, el Jefe de Estado, y su vice Hugo Velázquez, estuvieron al borde del juicio político.

Hoy la historia parece repetirse.

Ferreira afirmó que el Brasil ya cumplió con su objetivo de bajar el precio de la tarifa de la hidroeléctrica Itaipú en el presente año sin que se haya establecido un acuerdo con el Paraguay, razón por la cual exhortó a las autoridades del Poder Ejecutivo sincerarse con la ciudadanía, ya que desde el Gobierno sostienen que las negociaciones con el país vecino están en pausa.
“Falta que nuestros gobernantes sean sinceros con nosotros. El año pasado ya se sabía perfectamente la posición brasileña, pero desgraciadamente la posición paraguaya nunca se supo hasta que se estaba a punto de aprobar la tarifa. Una vez más se trabajó mucho a espaldas de la ciudadanía bajo la teoría de que si se maneja entre cuatro paredes se puede llegar a un trato bueno con los amigos brasileños, pero finalmente se bajó la posición paraguaya tardíamente”, dijo Ferreira.

Tarifa: la definición de la tarifa de Itaipú es uno de los principales conflictos con miras a la revisión del Anexo C del tratao de Itaipú – el cual deberá realizarse en 2023. Y, si bien debió ya definirse en el mes corriente, no hay definición alguna.

La postura paraguaya es mantener la tarifa en US$ 22,60 kW/mes y la de Brasil es reducirla a US$ 18,9 kW/mes, tomando como base el Anexo C, como de hecho ya lo hizo, aplicando una tarifa provisoria para su mercado a inicios del presente año ante la indefinición.
“Si es cierto la posición paraguaya de que se debe mantener el precio de la tarifa en US$ 22,6 por kW/mes (igual que el año pasado), si es lo que corresponde hasta que se revise el Anexo C, según mi criterio no se trabajó con la suficiente anticipación, prueba de ello es que para que eso sea verdad y Brasil se sienta estimulado para mantener esa tarifa, yo sostengo que se tuvo que haber consolidado Itaipú como causa nacional porque el Brasil tiene una agenda que va cumpliendo paso a paso”, sostuvo Ferreira.

Así mismo, detalló que la agenda del gobierno brasileño se centra en cancelar las deudas que fueron contraídas en la binacional, tratar de evitar que la Ande se encuentre bien en sus finanzas, no dispone de los fondos para que mejore el servicio eléctrico paraguayo, de manera que cueste al Gobierno ofertar su energía eléctrica.

“Ellos tienen su plan, se ve y se puede copiar de lo que ocurre. Ellos crean sistemas de dependencias que les dan un buen lugar en la mesa de negociación, todo eso se vio aquella vez en el acta bilateral y con esa experiencia lo lógico era que el Gobierno convoque a todos para que esto se fije como una causa nacional, faltó que todos los presidentes de los partidos políticos hayan dicho que esto debió ser una causa nacional y eso no se pudo consolidar”, puntualizó.

Paraguay llega tarde: Ferreira reiteró que la posición paraguaya de mantener el precio de la tarifa de la binacional fue presentada tardíamente en la mesa de negociación para hacer frente a la promesa electoral de Jair Bolsonaro de disminuir el costo de la misma.
“Se bajó muy tardía la posición paraguaya y Brasil ya obtiene lo que quiere, ya están bajando la tarifa y no se acordó nada; entonces, si Brasil ya está bajando la tarifa en el 2023, ¿qué Paraguay se sentará a negociar? La posición brasileña ya era predecible, el problema que tiene el gobierno de Bolsonaro es que en un momento ellos prometieron bajar la tarifa y es un año electoral para ellos y entonces esa es su prioridad, cumplir su compromiso electoral a cualquier lugar, y el Paraguay no hizo su tarea a tiempo para forzar un ambiente de negociación para conseguir nuestros objetivos nacionales”, dijo el extitular de la Ande

ACTA SECRETA
A un año de haber asumido, el gobierno de Mario Abdo entró en terapia intensiva tras la revelación de un acuerdo con Brasil por la gestión de la represa de Itaipú que sería perjudicial para el país.

El acta se firmó el 24 de mayo en Brasilia, pero durante dos meses permaneció en el más absoluto secreto. Por el lado paraguayo, la rubricó Hugo Saguier Caballero, que en ese momento era embajador en el país vecino. Por el lado brasileño, el encargado fue Pedro Miguel da Costa e Silva, embajador de Negociaciones Bilaterales.
El tratado modificaba los montos y las condiciones en las que la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) de Paraguay adquiere energía de la Usina Hidroeléctrica de Itaipú, ubicada sobre el río Paraná y compartida por las dos naciones. Sin embargo, era tan secreto que ni siquiera estaba al tanto el principal interesado, el presidente de la ANDE. Al enterarse de lo pactado, Pedro Ferreira se rehusó a suscribirlo. El miércoles 24 de julio, en medio de un mar de rumores, se hizo público el contenido del acta y Ferreira presentó la renuncia.