La soberanía de Paraguay está en peligro: el gobierno de Mario Abdo prioriza intereses extranjeros sobre los intereses nacionales. Hasta ahora fueron 5 intentos de entregas: ¿Vendrán más?

Itaipú y Petropar son las centrales estatales elegidas por Abdo para hacer sus entregas a países vecinos. 

Primera entrega:  el Acta Secreta de Itaipú

El 24 de mayo de 2019 Marito firma el llamado acuerdo secreto de Itaipú con Brasil, donde se contempla que Paraguay debe comprar más energía segura, a mayor costo; comprometiendo la adquisición de excedentes a menor costo. Cuando se conoció este acuerdo públicamente, tras la renuncia del entonces presidente de la ANDE, Pedro Ferreira, quien no estuvo de acuerdo en firmar; el gobierno de Abdo entro en crisis y se pidió juicio político contra él y el vicepresidente Hugo Velázquez. Tuvieron que echar marcha atrás esta entrega. 

Segunda entrega:  Petropar se regala a Argentina

En diciembre de 2020 se conoció otro acuerdo silencioso, firmado esta vez por Petropar, para pagar US$ 7 millones a la empresa argentina Texos Oil. Esto costó la destitución del ex procurador Segio Coscia, quien – en su momento – dijo que el acuerdo le pareció correcto ante una eventual derrota en los estrados judiciales por una demanda de US$ 30 millones. 

Denis Lichi, actual presidente de la petrolera estatal, también firmó dicho acuerdo; pero no fue desvinculado de su cargo; y al día de hoy sigue al frente de la entidad. 

Tercera entrega:  con Venezuela, también.

En 2021 se intenta saldar deuda con Petróleos de Venezuela (PDVSA), negociando directamente con el presidente interino, Juan Guaidó. Y, otra vez la transparencia estuvo ausente: abogado vinculado a familiares de Abdo, hizo de nexo entre Paraguay y la oposición venezolana, requiriendo comisión de US$ 26 millones.

Cuarta entrega: regalo para Bolsonaro

Luego de haber firmado que se mantendría la postura de no variar los costos de contratación de energía producida por Itaipú Binacional, Paraguay termina aceptando que se reduzca el precio de la tarifa en beneficio a Brasil.

Esta medida claramente beneficia al vecino país porque compra el 85% de la energía que produce la hidroeléctrica, y Paraguay el 15%.

La quinta entrega: amigos bolivianos

Petropar, de la mano de Denis Lichi y Abdo, vendió gasoil a  Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y redujo el precio sistemáticamente durante quince días; mientras que en Paraguay no solo dijo no poder reducir el valor del combustible hasta que no se acabe el stock.

La entrega de 12,5 millones de litros de combustible se realizó en tandas cuyos precios de venta fueron bajando de manera acelerada y, en dos semanas, se redujeron 6% del valor real. 

Además, no hay que olvidar mencionar el decreto de reducción de impuesto selectivo al consumo (ISC) para la importación y comercialización del diésel tipo I, con una base imponible de G. 5.546 por litro, por lo que el fisco deja de percibir cerca de US$ 2 millones.