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No todas las escuelas pudieron recibir a los alumnos, por estar en condiciones peligrosas y de derrumbe. Docentes se movilizaron.
Por contar con aulas en riesgo de derrumbe o con las paredes rasgadas y las pizarras hundidas y rotas; falta de agua y servicio de limpieza, escuelas capitalinas ubicadas principalmente en los barrios periféricos no arrancaron las clases semipresenciales ayer.

Otro motivo fue la adhesión de los profesores a la manifestación “por la vida” convocada por la FEP y la UNE, con un acatamiento de 40.000 afiliados, según los sindicatos.

En medio de martillazos y ruidos de la reconstrucción pabellón clausurado hace cinco años, comenzaron las clases los del séptimo grado ayer en el colegio Nacional Juan R. Dahlquist.

Sin formación y con un horario diferenciado, ingresaron los estudiantes con sus tapabocas puestos. “Cuidado, el barbijo debe cubrir también tu nariz”, le recordaban a un niño. “Ese será uno de los temas constantes en este curso lectivo”, comentó la coordinadora de la institución, Hilda Oviedo. Para Rebeca Ojeda, alumna de 13 años, volver a las clases presenciales le da tranquilidad para afrontar este nuevo ciclo. “Las clases virtuales me costaron porque no tengo celular en casa”, expresó.

Junto al colegio se encuentra la escuela que lleva el mismo nombre, donde no pudieron iniciar las clases semipresenciales debido a que no cuentan con buena corriente de agua potable ni con servicio de limpieza.

Además, pese a la millonaria inversión de más de G. 200 millones en el 2019, un área del corredor de la entrada debió clausurarse, así como hay aulas con enormes goteras. Los educadores lamentaron las fallas en las reparaciones.

Mal estado

Con sanitarios en mal estado, pizarras hundidas y paredes rasgadas se halla la escuela Sotero Colmán del Bañado Tacumbú, donde los profesores también decidieron unirse a los reclamos del sector. “Nosotros no tenemos las condiciones para abrir la escuela”, lamentó la directora Sixta Salinas. Incluso parte del mobiliario del establecimiento está destruido y yace en medio de las salas de clase de la institución que alberga a más de 300 niños y niñas.

Ante la falta de acondicionamiento la escuela República de Cuba tampoco recibió la habilitación oficial para arrancar el año, debido a la falta de condiciones.

Cifras

De acuerdo a datos oficiales, el 23% de las instituciones educativas son las que están en riesgo o cuentan con la falta de insumos de bioseguridad. El titular de la FEP, Silvio Piris, indicó que recientemente el ministerio declaraba que el 73% de los establecimientos no contaban con aprobación para este 2 de marzo, pero ahora abrieron el 77% de los centros escolares. “Es decir que hay unas 500 escuelas que fueron habilitadas sin contar con todas las condiciones”, apuntó.