);

El secretario de Estado no supo explicar por qué rea­lizó negociaciones con un gobierno que no tiene legi­timación activa, y solo tiene legitimidad política.

Tam­poco aclaró quién formó parte del proceso de nego­ciación. Ni por qué Paraguay entró en el debate de la nego­ciación de una comisión, que según ahora dice Villamayor, corresponde a Venezuela. Igualmente, no supo explicar por qué negociaron a sabien­das que no habría resultados.

-El 26 de marzo del 2019, la agencia IP publicó una información que presentó Patricia Samudio, en la cual el Tribunal Arbitral de París le restó legitimi­dad a Maduro, de acuerdo al momento suspendió esa legitimación activa y se la otorgó a Guaidó, ¿enton­ces en teoría no existía difi­cultad?

-Yo tengo mis dudas sobre la naturaleza del acuerdo, porque acá lo que hay que hacer es garantizar que el pago es correcto. Si no tene­mos la certeza que el pago es correcto, por beneficioso que sea el acuerdo, nos encontra­remos al final de la jornada con la obligación de pagarle a uno, y después tener que pagar a otro, esa hipótesis es inaceptable.

-¿Entonces, la teoría del Washington Post es que en realidad no fue Paraguay el que rechazó el acuerdo, fue a partir de un informe del procurador de Venezuela, quien dijo que no se puede hacer porque la comisión de U$S 26 millones fue muy elevada?

-Nosotros lo que podemos mostrar es la oferta que hemos recibido, que tiene todo ese contenido y no existe ningún acuerdo suscrito más ade­lante.

-Si el Gobierno paraguayo estaba al tanto que Guaidó no estaba sentado en el escritorio de las decisio­nes pragmáticas, ¿por qué se reunieron, si sabían que no iban a obtener resulta­dos? Siendo Petropar un ente autárquico y autó­nomo, ¿quiénes participa­ron de la reunión?

-En esa reunión donde se hace la presentación estoy solamente yo, en el dicta­men de Procuraduría dice que quien puede suscribir el acuerdo es la titular de Petro­par. El documento básico fue con copia al Ministerio de Hacienda, la Procuraduría y Petropar. Es decir, todos reci­bieron el documento, todos vieron lo que ocurría, y todos tenían que emitir un juicio al respecto.

-¿Qué juicio emitieron?

-En ese momento se comenzó a buscar y en ese momento era la legitimidad que seguía siendo una dificultad. Había una amenaza muy seria, por eso, en alguna parte dice: tiene que salir un laudo arbi­tral sobre el tema.

-Washington Post dice que Paraguay hizo una pro­puesta, ¿mienten tam­bién?

-La propuesta de Paraguay es pagar el 50% del capital, ningún interés, y lo que apareció ahí como la figura del abogado de ellos no era a cargo nuestro, natural­mente.

-Si no era a cargo nues­tro, del Paraguay a tra­vés de Petropar, ¿por qué entonces formó parte del acuerdo, si es problema de PDVSA?

-En materia jurídica, mi mal consejo como abogado que tengo unos años en el ejerci­cio de la profesión es que los profesionales firmen todo y que quede claro todo lo que va ocurrir. No hay que dejar librado a segundos acuerdos, terceros acuerdos, cuarto acuerdo, porque normal­mente se termina en difi­cultades. Necesitamos dejar absolutamente claro siem­pre, que esos honorarios pro­fesionales no nos correspon­den a nosotros, si una parte de los gastos causídicos que estaría en cabeza de Paraguay eventualmente, si Paraguay aceptaba eso y se tenía que cuantificar, sí el 50% de capi­tal y ningún centavo de inte­rés, esa fue la base de la pro­puesta.

-¿Cuál era la pesca en esta negociación?

-No era una cuestión desde el punto de vista comercial, también una cuestión de relacionamiento de países. Nos están pidiendo, acá tie­nen una carta pueden coo­perar con este señor que fue designado para cumplir esta misión. Como no. No es que estamos pescando nada, y a partir de ahí comienza la charla con el señor Tro­conis, no hay que buscar un tema solamente comer­cial. El tema Petropar-PD­VSA estaba empezando en el mes de marzo y continuó en el mes de noviembre.

-¿El Gobierno de Paraguay estaba al tanto de la cifra, de los U$S 26 millones?

-No.

-¿No formaba parte del acuerdo, entonces?

-Eso aparece recién en un borrador que se elabora después de la propuesta. En la propuesta no se habla de los montos.

-Entonces, ¿estaba al tanto?

-Por supuesto que después aparece en los distintos inten­tos de ver cómo se supera el problema que se está plan­teando.

-¿No podía tener la misma curiosidad que tuvo Was­hington Post, el Gobierno de Paraguay, y consultar semejante cifra?

-Si soy la contraparte del proceso, por qué tengo que consultarte cuánto le estás pagando a tus abogados.

-Entonces, ¿por qué se exige que figure la suma de U$S 26 millones de los aboga­dos?

-Eso es lo que enviaron como borrador, y en el borrador que envían está eso, no es que noso­tros incorporamos. En la nota que recibo no está el monto.

-Hace poco tuvimos el caso Petropar con la empresa argentina Texos, un modus operandi muy cuestionado y que le costó el puesto al procurador. Ahora aparece este otro capítulo con un procedimiento muy pare­cido, con una comisión a un abogado.

-Con una diferencia que lo que acá aparece no es nin­gún acuerdo. La peculiari­dad de esto es que no hay acuerdo. En cambio, lo que planteas como antecedentes son acuerdos.

-¿Qué documentos puede aportar el Gobierno para­guayo para decir estas fue­ron nuestras posturas, que no se había informado en su momento y por qué no se informó públicamente?

-Primero, no informamos por­que no hay ningún acuerdo. Muchas veces cuesta más infor­mar sobre lo que no se hace, por­que es casi infinito. Nos sen­tamos a la mesa, tenemos los documentos que demuestran que nos hemos sentado.

-Si ofrecen reducir la deuda al 50% y se rechaza, ¿se debe informar al pueblo para­guayo por qué se rechaza?

-Y podemos hacerlo. Quizás eso sea reprochable y entiendo que, si le vamos a buscar todas las aristas, algunas le vamos a encontrar siempre. Pero el hecho es que no hemos llegado al acuerdo. Entonces, al no arribar a un acuerdo, cuesta más explicar.

-¿Qué impacto político tie­nen todos estos temas vin­culado a Petropar, porque ya tuvo bastantes momentos de crispación, ahora estás vos en el foco de la atención?

-En política todo esto es normal. La administra­ción anterior viajó a Vene­zuela para tratar de llegar a un acuerdo, y no lo logró y yo no vi ningún informe. Esto fue una propuesta que se produce en un momento en que cuando viaja el grupo a Venezuela había una sola autoridad. Cuando vienen a Paraguay a tratar de hablar hay autoridad divida, enton­ces, la aproximación al pro­blema es diferente, radical­mente distinta.