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Gente vinculada al negocio ilegal de Paraguay, Argentina y Bolivia está detrás de un nuevo modus operandi para transportar cocaína boliviana, hecho que pone en alerta a la Policía de estos países.

En el periodo de un poco más de un año, en Paraguay se robaron 4 aeronaves que pertenecían, en su mayoría, a productores agroganaderos. En todos los casos, los que lo materializaron fueron hombres fuertemente armados y con gran apoyo logístico.

El comisario César Silguero, director de Investigación Criminal de la Policía, indicó que una organización integrada por gente de Paraguay, Argentina y Bolivia está detrás de estos hechos con el fin de conseguir transporte para el tráfico de cocaína.

Silguero participó de una reunión con autoridades argentinas, donde también se están repitiendo estos casos e intercambiaron información de inteligencia para luchar contra este flagelo.

La presunción que tienen los investigadores es que paraguayos y argentinos son los encargados de realizar los “aprietes” en los hangares o establecimientos donde guardan las aeronaves, luego entra la participación de pilotos bolivianos que llevan la avioneta hasta su país para utilizarlos en el tráfico de cocaína.

Las organizaciones criminales tienen preferencia por este tipo de aeronaves para el transporte de drogas desde hace bastante tiempo.

Fuentes investigativas indicaron que las estructuras prefieren esta marca y modelo por su autonomía de vuelo, fiabilidad para volar a baja altura evitando radares y ductilidad para aterrizar en pistas cortas y de tierra las veces que sean necesarias.

Las fuerzas de seguridad de Argentina y Paraguay no ocultaron su preocupación. “Sabemos que la criminalidad no tiene fronteras y es muy importante este tipo de visitas en relación a cotejar in situ informaciones para hacer trabajos investigativos”, había señalado el comisario Silguero.