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El Ministerio de Salud Pública  tiene frenadas casi 90 licitaciones para comprade insumos médicos.

La cartera encabezada por Julio Mazzoleni no ejecutó los fondos de emergencia que debían ser destinados a la lucha contra el coronavirus y ahora apura una llamativa compra vía excepción.
Un total de 87 llamados a licitaciones públicas están frenadas en el Ministerio de Salud Pública desde hace meses.

Así lo revelan datos que constan en la página web de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP).

Estos procesos tenían como destino la compra de medicamentos y diferentes tipos de equipamientos. Muchos de estos insumos son los que están en falta en varios de los hospitales más importantes del sistema de salud pública.

Todos estos procesos están paralizados debido a que se encuentran en etapa de evaluación, que depende exclusivamente de la cartera de Estado.

De las 87 licitaciones que la cartera, encabezada por Julio Mazzoleni, tiene frenadas desde comienzos de año, 75 iniciaron en marzo.
Es decir, la mayor parte de los procesos de compra paralizados comenzaron luego de que se anunciara la cuarentena total como consecuencia de los primeros casos de covid-19 registrados en el país.

No ejecutaron fondos
Los hospitales de referencia en la lucha contra la pandemia del coronavirus, en las últimas semanas, están teniendo mayor carencia de elementos necesarios para tratar a los pacientes afectados no solo con aquel virus sino con otros males que ya han costado la vida a decenas de personas, como los diferentes tipos de cáncer.

Mientras tanto, el movimiento en las cuentas que el Ministerio de Salud Pública posee en el BNF ha sido limitado. Así lo revelan documentos a los que tuvo acceso ABC Color.
Los fondos que fueron entregados al ministerio encabezado por Julio Mazzoleni muestran escaso movimiento, incluso a pesar de que se habla de un incremento de la carga viral en el país. Hasta agosto último, el MSP poseía en la cuenta denominada “MSPyBS- Fondos p/ coronavirus Covid-19” más de G. 542.003 millones.

Esos caudales debían ser destinados a la compra de insumos de bioseguridad, medicamentos y hasta de infraestructura para hacer frente a la pandemia.

A finales de noviembre, en esa misma cuenta en el BNF, Salud Pública seguía con un saldo de más G. 387.512 millones.  Es decir, utilizó unos G. 154.000 millones.

A pesar de contar con el dinero requerido para la adquisición de elementos de uso médico desde hace meses, la entidad dirigida por Mazzoleni ahora comenzó
a apurar un llamativo proceso de compra.

El MSP consiguió levantar la suspensión ordenada por Contrataciones Públicas e insiste con utilizar más de G. 90.000 millones del fondo de emergencia para
comprar remedios que ya solicitó en otras licitaciones que siguen pendientes de adjudicación.

Con el aval del ministro Julio Mazzoleni, el MSP publicó la semana pasada la contratación por la vía de la excepción (CVE) 78 en la que pretendía gastar unos
G. 92.000 millones de los llamados “fondos covid”, entregados en el marco de la emergencia sanitaria por el coronavirus.
Lo curioso del caso es que en este proceso, en el que se buscaba realizar adjudicaciones directas, el MSP pretendía comprar medicamentos que ya había solicitado en tres licitaciones públicas que están en proceso de evaluación desde septiembre último.

En concreto, dicha cartera de Estado tiene paradas las Licitaciones Públicas Nacionales (LPN) 11, 40 y 41. Una revisión rápida de los documentos revela que los medicamentos solicitados en esos procesos que siguen sin adjudicarse, son los mismos que ahora el MSP pretende comprar de forma directa. La LPN 11, paralizada desde septiembre, por ejemplo, debía destinar más G.535.758 millones para comprar medicamentos. La LPN 40 y la LPN 41, por su parte, totalizan más de G. 800.000 millones en medicamentos. Muchos de estos insumos son los que deberían ser utilizados para el tratamiento de los pacientes de coronavirus y también para pacientes de otras afecciones.

Aun así, Salud Pública permite que estén paralizados los tres concursos de ofertas. La excusa esgrimida son las protestas realizadas, pero en ninguno de esos casos hay protesta, puesto que las licitaciones están en evaluación, etapa durante la cual no se puede presentar queja legal alguna.

En lugar de adjudicar más de G. 1,5 billones en medicamentos, Salud Pública pretende comprar directamente por G. 92.000 millones.

Fondos covid
En concreto, en esta oportunidad el MSP pretendía utilizar fondos de la emergencia sanitaria. Lo llamativo del caso es que muchos de los medicamentos que están siendo
solicitados en este contrato por la vía de la excepción no son utilizables para el tratamiento de pacientes con coronavirus.
Es decir, el MSP utilizará ‘fondos covid’ para atender otras afecciones. A ello hay que sumar que la cartera encabezada por Mazzoleni cuenta con una
deuda histórica con las farmacéuticas, que solo se hubiera ampliado si se hubiera seguido con la contratación por la vía de la excepción.

La falta de gestión representará un gasto innecesario y redundante. Debido a esta situación, fue acercada a la DNCP una denuncia anónima. Con la evidencia presentada, el director de Contrataciones Públicas, Pablo Seitz Ortiz, tomó la determinación de ordenar la suspensión del llamado.

“Que de la denuncia ingresada como CASO Nº 674 se desprende que existen indicios de irregularidad en el llamado en cuestión”, señala parte de la resolución de Contrataciones Públicas en la que se ordenó la suspensión de una compra por vía de la excepción. Aun así, el ministerio dirigido por Julio Mazzoleni insistió en el levantamiento
de la suspensión y lo consiguió. Esta mañana se deben presentar las carpetas con las ofertas de los medicamentos. Mientras, el mismo Mazzoleni tiene paralizada desde hace ya varias semanas la cesión de crédito para empresas farmacéuticas con las que existe histórica deuda.