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La ola de contagios por Covid-19 volvió a acelerarse. De no cumplirse con las medidas de prevención, enero podría ser el peor mes.

Si la ciudadanía deja de cumplir con las medidas de protección y prevención contra el Covid-19, el primer mes del año entrante puede ser peor de lo que está siendo actualmente diciembre respecto al ritmo acelerado de contagios y de fallecimientos por esta enfermedad. Esto advierten desde la Dirección General de Vigilancia de la Salud del Ministerio de Salud Pública (MSP).

La Dra. Viviana de Egea, directora de Vigilancia de Enfermedades Transmisibles, suscribe que las proyecciones más favorables sobre el pico de casos y muertes por Covid en el país dan cuenta de que este nivel alto se mantendrá hasta mediados de enero de 2021. Pero dependerá mucho de que se cumplan las medidas de cuidado de la población durante estas fiestas de fin de año. Si se baja la guardia y persiste el relajo extremo en la ciudadanía, el primer mes del año siguiente puede ser igual o peor.

De Egea señala que el estudio del Instituto de Métricas y Evaluación de Salud (IHME, por sus siglas en inglés) muestra que a mediados de enero podrían empezar a reducirse los contagios y fallecidos por Covid.

No obstante, explica, este pronóstico se confeccionó con base en los datos anteriores a la presente aceleración de casos y muertes reportadas en las últimas semanas.

Por lo que este escenario lejos de terminar junto al nefasto 2020 se prolongaría en enero próximo; incluso, pudiendo complicarse aún más el panorama en caso de que no se tomen las medidas de cuidados recomendadas durante estos días de reencuentros, brindis y celebraciones por fin de año. “Hay mucho traslado, mucho movimiento en las fiestas y ahí ya no sabemos el cruce de virus que va a haber. Te hablo de una hipótesis, pero va a jugar un rol importante esta movilidad. Por eso es que los países están insistiendo tanto en los cuidados que tiene que haber en torno a estas fiestas y a las vacaciones de enero”, recalca.

En todos los indicadores, así como los del IHME, el peor escenario son diciembre y enero. “Ahí es donde entran las variables colectivas e individuales; todavía podemos incidir en estas proyecciones. Probablemente va a ser modificar esta proyección para enero”, dice al señalar que: “Tiene toda la pinta de que enero va a ser un mes difícil como fue diciembre, ojalá no peor. A partir de las acciones que se tomen ahora, de forma individual y colectiva, es que febrero sí puede mostrar ese descenso”.

El citado instituto, dependiente de la Universidad de Washington, proyecta que al 1 de abril Paraguay acumularía casi 3.000 fallecidos (ver imagen). “Estas proyecciones están basadas en el comportamiento que tuvo la pandemia en el país. Como tuvimos un relativo buen manejo, esa proyección se ajusta a la realidad. Pero si ahora se libera todo, si la gente deja de lavarse las manos, tira sus mascarillas y hacen fiestas multitudinarias, probablemente esto cambie drásticamente”, advierte.

No se trata solo –dice– de la necesidad de insumos y de camas, sino de un comportamiento fuera del sistema: “Es la persona y su comunidad que es la que tiene que protegerse para poder cambiar esta tendencia”. “Tengo la esperanza de que todas las recomendaciones que se están haciendo van a tener un impacto en que la gente tenga conciencia en estas fiestas y no nos lleve a un descalabro total para enero y febrero”, opone.

Tiene toda la pinta de que enero va a ser un mes difícil como fue diciembre, ojalá no peor. A partir de las acciones que se tomen ahora es que febrero sí puede mostrar ese descenso. Dra. Viviana De Egea, directora de Vigilancia de Enfermedades Transmisibles.