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Grupo de manifestantes se presentaron frente al hotel La Misión de Villamorra, donde la senadora festejó su boda el día de ayer.

 

La senadora Lilian Samaniego vuelve a estar en el centro de las críticas. Esta vez, por su incondicional apoyo a la exsenadora Mirta Gusinky, quien renunció a su banca luego de que se haga pública su vacunación VIP.

En el día de ayer, la legisladora contrajo matrimonio con el cónsul general José Antonio Coscia, y decidieron realizar el festejo en el hotel La Misión de Villamaorra, Asunción. Además de recibir a sus invitados, estuvieron presentes integrantes del grupo Ciudadanos Autoconvocados Comisión Escrache (CACE), liderados por la abogada Aidée Vera; quienes acusan a Samaniego de ser una de las culpables de que el sistema de salud esté en decadencia y colapsado.

Además, los allí presentes se mostraron indignados porque la legisladora realice el lujoso evento de boda, en plena pandemia.

“Ella festeja mientras compatriotas están velando a sus muertos a consecuencias del covid-19”, dijeron.

Al grito de “¡ladrones, asesi­nos!” fueron recibidos algu­nos de los invitados. También le gritaron “criminal” y “asesina”, pero sin referirse directamente a la senadora, aunque sí se escuchó el apodo con el que es conocida en las redes sociales, “Chucky”.

Ante la manifestación, la Policía se hizo presente y – a pesar de que nadie estaba cometiendo un delito – les exigieron que muestren sus documentos de identidad.

“Estamos ejerciendo nuestro derecho a manifestarnos”, dijo una de las manifestantes a la prensa que se encontraba allí presente.

 

El actual marido de Samaniego, José Coscia, habría sido otro de sus acomodados. En el 2013 ella habría gestionado su nombramiento en Itaipú Binacional y posteriormente fue designado como cónsul en Foz de Iguazú.