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Un grupo de inspectores de la Patrulla Caminera esquiva la jubilación y el pase a retiro mediante una licencia especial para cobrar sin trabajar y desde la comodidad de sus hogares perciben sueldo de G. 9.717.785, que al año cuestan alrededor de G. 1.894 millones al Estado paraguayo.

El costo para el Estado de estos planilleros vip ronda los G. 1.894 millones al año.

Estos inspectores principa­les y generales ya superaron los 30 años de servicio en el Estado, tiempo establecido para el beneficio de la jubi­lación, el sueño de todo tra­bajador. Sin embargo, como los números no cierran y en la Caja de Jubilaciones los cálculos se traducen a mon­tos menores al salario que hoy perciben, aplicaron el recurso del permiso espe­cial desde el 2018, con la administración Wiens ya que, al asumir como direc­tor nacional de la Patrulla Caminera un uniformado menos antiguo, los vip que­daron a cargo del ministro de Obras, por el artículo 16 de su ley.

Permiso otorgado por el ministro Arnoldo Wiens a los planilleros vip.
Permiso otorgado por el ministro Arnoldo Wiens a los planilleros vip.

Lo que en la institución no supieron explicar es por qué los permisos para cobrar sin trabajar. Hasta se pegaron el lujo de aplicar “renova­ciones” automáticas de esas licencias, según la explica­ción que recibimos en la Patrulla Caminera en el momento que realizamos la consulta. Si no se toma una decisión contraria, en la junta de calificaciones que precisamente se reúne este lunes, los planilleros vip irán por su cuarto año de vacaciones continuas des­angrando el presupuesto de la institución.

Cada año en el mes de noviembre se reúne la junta de calificaciones de la Patru­lla Caminera, que es presi­dida por el ministro de Obras Públicas y existen inspecto­res que ascienden de rango de acuerdo a sus años de servicio, pero no así en sus salarios a consecuencia de los “vip” que dilatan sus retiros y no se puede realizar una actualización salarial para los ascensos y nuevos egresados.

El último llamado a con­curso para postulante a cadete de la Patrulla Cami­nera fue en la época del ministro Ramón Giménez Gaona y desde ahí no se cuenta con presupuesto.

Sentado, el inspector Carlos Ferreira, coordinador jurídico de la
Patrulla Caminera, a su derecha el jefe de RRHH, Marcos Harika,
y su camarada el ayudante del director nacional, Gilberto Cardozo,
explicando lo inexplicable sobre los planilleros vip.
Sentado, el inspector Carlos Ferreira, coordinador jurídico de la Patrulla Caminera, a su derecha el jefe de RRHH, Marcos Harika, y su camarada el ayudante del director nacional, Gilberto Cardozo, explicando lo inexplicable sobre los planilleros vip.

LOS PERMISOS

Los permisos que se estable­cen en la reglamentación de la ley de la Patrulla Caminera son por breves ausencias y los extraordinarios para apar­tarse del servicio por enfer­medad o lesiones origina­das o contraídas en actos de servicio hasta dos años y por enfermedad o lesiones no ori­ginadas en actos de servicio hasta el término de un año. No existe en la normativa de la Caminera permiso para ir a la casa y cobrar sin trabajar.

El director nacional de la Patrulla Caminera, Osvaldo Cabrera, como sus funcionarios administrativos se des­entienden de la situación, se llaman a silencio mientras se malversa el dinero público.

Nuestro equipo de investiga­ción intentó en varias opor­tunidades obtener una ver­sión de Cabrera, pero éste evitó atendernos, priorizó un recorrido por el black friday de Ciudad del Este y mandó al frente a subalternos que ter­minaron confirmando la irre­gularidad administrativa.

“La carrera como uniforma­dos termina a los 30 años de servicio, si bien muchos fun­cionarios tenían ya servicio en la parte administrativa anterior, no se les computó a la hora de establecer el artículo 55 de darle a cada uno por los servicios pres­tados desde el momento de su comisionamiento”, dijo el coordinador jurídico Carlos Ferreira, quien remarcó que los vip deben pasar a retiro.

Planilla de sueldos de los inspectores vip, marcados en rojo.
Planilla de sueldos de los inspectores vip, marcados en rojo.

Por su parte, el jefe de Recursos Humanos, Mar­cos Harika, ensayó primero una ambigua respuesta ale­gando cuestiones de infraestructura. “Están a cargo del señor ministro, pero técni­camente están en su casa. Hablamos con la gente de RRHH del MOPC y es una cuestión también de espacio físico porque dónde mismo se les ubica a estos 15 ya reti­rados de la parte activa de la Patrulla Caminera”, señaló Harika. Sin embargo, minu­tos después en un ataque de sinceridad confirmó lo que ya se sabía y agregó: “Te voy a ser bien sincero, la mayoría tiene un sueldo muy bajo, y si hoy acceden a la jubilación, no van a cobrar el sueldo que les corresponde como ins­pector general. Hacienda a partir del 2018 recién regu­larizó el salario de los ins­pectores generales. Estos 15 inspectores pasaron al sueldo real de los 9 millo­nes, desde el 2018. Si hoy un inspector se jubila, se queda con los 3 millones, esa es la realidad de los inspectores generales, y están temerosos porque no quieren acceder a la jubilación con el sueldo inferior al rango, porque no cumplen con los años de aporte. En su mayoría es problema de aporte”.

Magia en las finanzas de algunos inspectores

Un recorrido para conocer el modo de vida de los inspectores vip nos condujo a importantes residencias, hasta edificios con salones comerciales erigidos con modestos salarios de la Caminera.

Inspectora millonaria ingresando a modesto departamento donde vive.
Inspectora millonaria ingresando a modesto departamento donde vive.

Por ejemplo, el inspector vip Édgar Articanaba tiene una importante residencia en San Lorenzo que difícilmente se sustente en sus ingresos sola­mente. Su declaración jurada del año 2014 refleja maravillas de bienes con salario de G. 3,5 millones.

En su manifestación de bienes figuran monumentales ingre­sos con sus negocios particu­lares comparados a su escuá­lido sueldo en la Caminera con lo que llama la atención el mecanismo de resistencia para el pase a retiro. Una casa de dos plantas, quincho y demás, una heladería, finca con ganado vacuno en Villa Florida, trans­porte escolar aparecen en su declaración jurada.

Domingo Méndez, otro vip, aparece tras la comercializa­ción de salones en un impor­tante complejo edilicio de la ciudad de San Lorenzo. Cons­tatamos mediante varias lla­madas telefónicas que es el responsable, los inquili­nos también lo identificaron como dueño del edificio, pero en una de sus conversacio­nes nos dijo que su “compa­ñera” Clara Noemi Alvarenga,

jefa de comunicaciones de la Patrulla Caminera, nos puede atender en caso de que él no esté disponible.

En varias contradicciones cayó Méndez, entre que asu­mía y negaba como pareja a Alvarenga a quien atribuyó las propiedades, cuando fue encarado directamente. Sos­tuvo que percibe un porcen­taje de los alquileres coloca­dos, aunque ese ingreso no figura en sus declaraciones juradas.

Complejo de salones, propiedad de Clara Alvarenga, de la Patrulla Caminera, con sueldo de G. 4,8 millones.
Complejo de salones, propiedad de Clara Alvarenga, de la Patrulla Caminera, con sueldo de G. 4,8 millones.

Los inmuebles asombran por el pobre ingreso de la inspectora de segunda que hoy percibe de sueldo G. 4,8 millones.

Un complejo de salones comer­ciales de al menos 8 por cada piso encontramos entre las propiedades declaradas por la inspectora. Con sueldo de G. 2 millones, Alvarenga declaró la tenencia de media docena de importantes propiedades, de las cuales una está consig­nada como herencia.

Encontramos en el mapa catastral otra casa impor­tante en una esquina a dos cuadras del edificio que alquila, y otros inmuebles en Itauguá.

Cuando consultamos sobre las propiedades y el modesto sueldo que percibe, Alvarenga respondió: “Yo soy hija única, en herencia tengo millones de hectáreas”, sin embargo, en su declaración no figuran las millones de hectáreas de pro­piedades que dice heredar.

“Y también tengo présta­mos del banco”, lo raro es que estos préstamos aparecie­ron después de la compra de estas propiedades. Cuando le comentamos que las cuotas con­signadas duplican su ingreso global, Alvarengadijo:“Yobvio”.

Lo llamativo es que, con sus millones de hectáreas, la ins­pectora Alvarenga viva en un modesto alquiler en las inmediaciones de la Patru­lla Caminera.