);

El nuevo pago de una gratificación salarial extra que autorizó el Ministerio de Hacienda para su plantel desató la furia e indignación en referentes del sector privado. La cartera pagó a 1.500 funcionarios una bonificación de G. 2.192.839 en concepto de subsidio familiar, en medio de una feroz crisis sanitaria y la apretada situación de las finanzas públicas por el endeudamiento y el elevado déficit fiscal, a lo que sumó el descontento generalizado por las nuevas restricciones que impuso el Gobierno a varios sectores de la economía.

Para el titular de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP), Carlos Jorge Biedermann, este pago es una pésima señal para los empresarios y trabajadores de empresas privadas, quienes hacen “malabarismos” para llegar a fin de mes en medio de restricciones. Al momento de recordar la promesa de reforma del Estado, se preguntó qué pasó con el plan de reducción de los despilfarros que pregonan las autoridades.

“Es increíble que en momentos donde hay empresas cerrando y despidiendo, porque cuesta mucho tener ingresos, se estén gastando nuestros impuestos en bonificaciones. Necesitamos más recursos para salud, seguridad, educación”, expresó.

Por su parte, el titular de la Asociación de Emprendedores del Paraguay (Asepy), Bruno Defelippe, cuestionó que mientras el sector privado está ajustándose los cinturones para sostener el empleo y cumplir con el Fisco, el sector público sigue con las viejas prácticas de privilegio.

“Es inadmisible e indignante (…) Con esto lo único que hacen es comprobar que la política pública es considerar que hay dos categorías de ciudadanos. Los ciudadanos de primera, que reciben bonificaciones y hasta salarios indebidos; y los ciudadanos de segunda que somos el sector privado, que somos los que no recibimos ningún tipo de apoyo, debemos acatar todo tipo de restricciones y al mismo tiempo no tener fuentes nuevas de ingresos”, refirió.

Pago. Hacienda confirmó ayer que liberó G. 3.300 millones para pagar una gratificación extra de G. 2.192.839 a 1.500 funcionarios.

La entidad comunicó que esa gratificación está contemplada en el Código Laboral, pero en vez de abonarla mensualmente, el pago se hace de una sola vez, de acuerdo con lo estipulado en la Ley del Presupuesto. Negó que se trate de un sobresueldo.

ÚH consultó su versión a las principales autoridades, pero estas se llamaron a silencio.

Gastronómicos en pie de guerra
El directivo de la Asociación de Gastronómicos y Afines del Paraguay (Agapy), Juan Galeano Grassi, también se sumó a los cuestionamientos contra el pago de una nueva gratificación a los funcionarios de Hacienda.
El empresario subrayó que es una bofetada fuertísima para los trabajadores del rubro. Resaltó que, mientras a los restaurantes y bares se les quiere limitar la atención al público y la asistencia llega a cuentagotas con kits alimentarios o subsidios a la energía, en el sector público siguen dándose un festín con lo que poco que pueden aportar los comercios en impuestos.
“Es decir, porque tienen familia se les da más de G. 2.000.000. ¿Y nuestras familias qué, si no nos dejan trabajar? Mediocres, autoritarios e hipócritas”, disparó.
“Que no vuelva a aparecer ni un solo policía esta noche (por ayer) frente a nuestros locales. No se atrevan. Porque mientras a nosotros nos dejan sin trabajo, ustedes desde el Gobierno se pegan el lujo (sí, es un lujo en plena crisis mundial) de pagar bonificaciones a sus funcionarios”, acotó Galeano Grassi.