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El reciente nombrado Ministro de Agricultura y Ganadería, Rodolfo Friedmann, se encuentra en el foco de la polémica. Las coímas en el Indert lo salpican. No es la primera vez que se lo vincula en negociados oscuros.

El escándalo de los pedidos de coimas en el Indert, que se des­tapó esta semana, no se reduce solamente a algunos funciona­rios. El esquema mon­tado en el ente agrario tiene la anuencia de las más altas autoridades que dieron liber­tad absoluta para la operación.

Según la investigación que realizaron en el  programa “La caja negra”, Enrique Gómez de la Fuente, quien fungía como director de la Región Occidental del Indert, tenía en sus manos el control de alrededor de 3.200.000 hectáreas. Habría llegado al ente agrario por recomendación del empresa­rio Alberto Antebi, cercano a Rodolfo Friedmann, quien lo habría recomendado para ocupar el estratégico cargo.

Era considerado pieza clave del ahora ministro de Agri­cultura y responsable, según los funcionarios del ente, de un esquema de espionaje interno para recabar infor­mación y, con eso, desti­tuir a funcionarios que les resulten incómodos a él y a su amigo el ministro. El ex funcionario habría estado detrás de un sistema recau­datorio de alto rendimiento que operaba en el Chaco, incluso con el auxilio de un ejército de “kapangas” que le responden directamente.

En  denuncia presentada en el Ministerio Público, el ganadero Rolando Ismael Fernández refiere que en el 2015, en compañía de otros amigos, inició un proyecto de explotación ganadera en cuatro campos ubicados en la colonia Ñande Mba’e, a 150 kilómetros de Mariscal Esti­garribia, Chaco.

Los funcionarios del Indert comenzaron a plantear tra­bas e incluso a ofrecer en venta los lotes sin autoriza­ción de los ocupantes y sin proceder a notificar de la des­estimación del pedido hecho por los ganaderos.

“Enrique Gómez de la Fuente me pidió US$ 480 mil, pero es mucha plata, no tenía eso. Llegaron hasta mi propie­dad en una camioneta del Indert con matones y pistola en mano”, relató el ganadero Fernández. Ante su negativa de abonar la coima, el direc­tor del Indert vendió rápi­damente el terreno a 100 dólares la hectárea a unas hermanas estudiantes y a su padre jornalero de Villa Elisa, quienes serían presta­nombres de un ganadero que posee tierras colindantes a la propiedad en cuestión.

Cabe la pena recordar que con el gobierno de Mario Abdo Benítez, el clan de Rodolfo Friedmann Alfaro en la Gobernación de Guairá se ubicó en puestos claves dentro del Instituto Nacio­nal de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert). Además de ese equipo, funciona otro en paralelo que responde directamente a Julio Ullón, actual jefe de Gabinete de la Presidencia.

El “equipo Friedmann” está encabezado por el propio presidente del ente, Hora­cio Manuel Torres Bení­tez, premiado con el cargo por su lealtad a Friedmann. Este equipo controla además la “caja” del instituto a tra­vés de la ex administradora en la Gobernación de Guairá María Margarita Narvaja Fariña, quien ocupa el cargo de gerente de administración y finanzas del Indert.