);

Tras las declaraciones del ciudadano vene­zolano, quien afirmó que fue secuestrado por el grupo criminal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) por dos meses, las fiscalas Reinalda Palacios, de la Uni­dad de Antisecuestro, y Tere­silde Fernández, de la Unidad Especializada contra el Nar­cotráfico, ingresaron ayer a la zona donde el hombre señaló que habría un campamento precario.

De acuerdo a los investiga­dores, el sitio ubicado entre Puerto Pinasco y Vallemí sería de reciente data. Acom­pañaron el proceso de incur­sión los agentes de la Poli­cía Antisecuestro, quienes ingresaron en otras zonas cercanas al campamento y hallaron también varias bolsas con drogas escondi­das que fueron divididas en dos partes. Se trata de un ope­rativo conjunto con la Poli­cía Nacional, de acuerdo a un informe brindado por el Ministerio Público.

Cabe recordar que hace unos días apareció este ciudadano venezolano, cuyo nombre no fue dado a conocer por moti­vos de seguridad, diciendo a las autoridades que fue secuestrado junto con otras tres personas por el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) por aproximadamente dos meses y que habría tenido contacto con algunos de los que están en cautiverio. En su relato indicó que logró escapar del grupo criminal, pero sin dar mayores deta­lles de cómo lo hizo.

NO NOMBRÓ A URBIETA

La hija de Félix Urbieta, Liliana Urbieta, se refirió ayer respecto a lo dicho por el vene­zolano, quien sostuvo haber visto con vida a su padre y al ex vicepresidente de la República Óscar Denis. La mujer agregó que esta persona se contradijo al momento de reafirmar sus declaraciones.

“Tomamos al principio con esperanza, pero la gente de Antisecuestro dijo que en ningún momento le nom­bró a mi padre. Al princi­pio había dicho que sí y des­pués que no, es como que se contradice, las cosas siguen igual”, dijo en entrevista para la radio 1020 AM. Urbieta lamentó que se haya dado esta situación, teniendo en cuenta que la familia quedó con mucha esperanza de recu­perar al ganadero con vida; sin embargo, los agentes informa­ron que el hombre no afirmó haber visto al secuestrado.