);

Con un año y medio de retraso el proyecto hasta ahora resulta un fracaso. Siguen con tramos caídos, equipos sin pruebas de funcionamiento y para rematar no previeron un aspecto fundamental que es el de mantenimiento, por lo bajo costará G. 5.400 millones al año.

Mediante un informe técnico en el que se cuidaron más de dejar en claro el cum­plimiento del proveedor que otra cosa, la adminis­tración anterior a cargo del ex ministro del Ministerio de Tecnologías y la Infor­mación (Mitic), Alejandro Peralta Vierci, elevó reporte del estado de la red de fibra óptica que hasta ahora sigue sin terminarse y sin fecha de funcionamiento.

El proyecto de US$ 12 millo­nes debía culminarse en el 2019, lleva un año y medio de retraso, mientras apa­rece otro problema que es el de mantenimiento, aspecto no previsto.

El contrato con la firma adjudicada está termi­nado pero los trabajos, no. “Nos pasaron el informe que dice básicamente que el contrato está terminado, después de unas cuantas adendas que se hicieron, finalmente se entregó el objeto del contrato con un acta de recepción provi­soria por parte del Mitic”, señaló el ahora ministro Fernando Saguier.

Monto del contrato de la implementación de la red de fibra óptica, que debía funcionar desde el 2019.
Monto del contrato de la implementación de la red de fibra óptica, que debía funcionar desde el 2019.

“La explicación que nos dan es que hay tramos dentro de lo que es la red, que están caí­dos y que hace que los equipos que fueron adquiridos en este contrato no puedan todavía entrar en funcionamiento e iluminar la fibra, como dice el término técnico, para poder hacer la prueba de que están efectivamente en funciona­miento”, explicó Saguier.

El referido informe dice que la instalación fue rea­lizada satisfactoriamente por Celexx SA, según lo dis­puesto en el Pliego de Bases y Condiciones, se deja cons­tancia que el propietario de la fibra realizará trabajos en planta externa, estos, ajenos a la responsabilidad del pro­veedor. Por lo tanto, una vez que estos sean realizados, el administrador del contrato (Mitic) contactará con el pro­veedor (Celexx) a fin de que el mismo realice los ajustes de manera fina a los parámetros OIM y Servicios, las longitu­des de onda utilizadas según el diseño del soporte del pro­yecto de manera a mantener la calidad del servicio y como parte del servicio de soporte técnico sin costo adicional a la contratante.

El nuevo ministro mencionó que para el funcionamiento pleno de la red se requieren de unos trabajos por parte de Ande y Copaco para solu­cionar las atenuaciones. Y en este sentido aparece también un aspecto no incluido en el megaproyecto: manteni­miento.

“Lo que yo voy a forzar para que ocurra, hablando en buenos términos con Ande y Copaco, es que donde hay reportes de atenuaciones a la fecha se pueda arreglar para ver si eso efectivamente fun­ciona, que tengo entendido que sí porque aún no se pudo hacer la prueba, entonces ya se empezó a trabajar para que se ponga en prueba el equipo y poder hacer la recepción final al proveedor y darnos por enterados institucional­mente que estos equipos fun­cionan”, manifestó Saguier.

Sin embargo, el titular del Mitic dijo que estas atenua­ciones pueden ser frecuen­tes por lo que es más que esencial tener un equipo de contingencia que no hay. “Al día siguiente o en cualquier momento pueden volver a haber atenuaciones, por eso es importante que exista un protocolo de mantenimiento de esta red, para que cuando se cae un tramo pueda ser arreglado inmediatamente. Hoy el Mitic no tiene presu­puesto para hacer ese trabajo de mantenimiento y Copaco tiene solamente dos cua­drillas a nivel nacional para reparar este tipo de situaciones”, agregó.

Según los cálculos, el número ideal de cuadrillas que deben estar disponibles para el mantenimiento es de 11, eso va a requerir una inversión importante, que según el pre­supuesto que Copaco pasó a Mitic por 7 cuadrillas, que no es lo óptimo, es de unos G. 5.400 millones anualmente.

Lo cierto es que después de tantas adendas en el pro­ceso licitatorio, para este año todavía existe una incer­tidumbre sobre los resulta­dos del proyecto, tanto que se solucionen los problemas de instalación de la red como los posibles mantenimientos que se necesiten inicialmente para que resulte efectiva la implementación.

PROMESAS

La anterior administración del Mitic había realizado una serie de promesas de fechas en que se iban a concluir el proyecto, se fueron sin terminar. La situación era más compleja, pero nos vendieron un proyecto ambicioso que a estas alturas genera más pesimismo que esperanza.

Cuando promocionaron y aceleraron la adjudicación del mega­proyecto no alertaron de los problemas que hace unos meses se viene utilizando como justificativos del retraso de un año y medio en la terminación de la red.

Miguel Martin en sus últimas respuestas sobre el caso había sacado al tapete que se pasaron cambiando las fibras de ambas empresas públicas (Ande y Copaco) porque estaban dañadas y obsoletas casi en un 50%.

Se desconoce por qué no se alertó sobre estos problemas y la explicación que había dado Martin es que es difícil saber; “hasta que no probás, no sabés”. Había atribuido el 30% del retraso a la fibra obsoleta de Ande y Copaco y un 70% a “facto­res ajenos”, como incendios, tormentas, etc.

Hoy dicen que las atenuaciones pueden darse por “mil moti­vos” más, uno de ellos inclusive puede ser por el ataque de pájaros a ciertos sectores de la red que están al descubierto. Conociendo esta realidad, no se previó el tema mantenimiento para que una vez puesta en funcionamiento la red, se pueda garantizar su utilidad.