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El Presidente del Congreso le bajó el pulgar a la líder de su propia bancada. La legisladora expuso a sus colegas y a varias personas, al no cumplir con el aislamiento obligatorio tras volver de viaje con síntomas compatibles con el COVID-19. Además, se la acusa de haber usado recursos  público para viajes privados.

 

Blas Llano informó a través de su cuenta de Twitter, que como Presidente del Poder Legislativo, le exigió a María Eugenia Bajac la inmediata renuncia al cargo de legisladora. Y, advirtió que de no hacerlo, él mismo  impulsará y acompañará la pérdida de investidura de la legisladora liberal llanista.

Bajac fue imputada por la Fiscalía al no respetar la disposición de Salud Pública, al volver de viaje y presentar síntomas respiratorios compatibles con el coronavirus. La legisladora no sólo no se quedó en su casa, sino que asistió a la sesión extraordinaria del Senado y anduvo por lugares de concurrencia pública, poniendo en riesgo a muchísima gente.

Ante la situación, Llano tuvo que proceder al cierre del Congreso y todos los que participaron de la sesión, tanto senadores, funcionarios y periodistas, tuvieron que quedar aislados.

Julio Rólón, viceministro de Salud Pública, dijo que Bajac había sido advertida de no salir de su casa hasta que no se obtenga el resultado oficial del test de COVID-19. “Toda persona que se hace el análisis debe guardar absoluto aislamiento social, hasta que reciba el resultado negativo de su estudio”, explicó el funcionario.

Ante la imputación y las críticas, Bajac emitió un extenso comunicado en el cual se manifiesta arrepentida de sus actos y pide disculpas a a sus colegas, a periodistas y a  ciudadanía entera, por haber asistido a la última sesión, creyendo que no estaba infec­tada. “No fue mi intensión exponer a todo el Senado a este virus”, expresó la legisladora.

Dentro del recinto, fue su propio partido (el PRLA), quien impulsó el pedido de pérdida de investidura por uso indebido de influencias, al solicitar viáticos y pasajes supuestamente para parti­cipar de un evento en Gua­temala, pero terminó en una actividad de índole privada en el Perú.

La fiscala Betina Bobadilla fue la designada para investigar su caso y luego de recibir el informe de Llano resolvió la imputación y el desafuero.

Por su parte, la Fiscalía solicita el arresto domiciliario de la legisladora. Pero para esto se necesita el desafuero de Bajac.