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El programa que se lleva a cabo en la actual administración del MUVH no tiene buenos resultados. Si bien se destinó US$ 82 millones del presupuesto de la cartera; apenas se llegaron a ejecutar el 50% de algunos proyectos.

El Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH) no obtuvo óptimos resultados en la construcción de complejos habitacionales a través del Fondo Nacional de Viviendas (Fonavis), bajo la administración actual de Dany Durand, pese a que es el programa que más fondos lleva. Al menos es lo que revela un informe de la institución al que accedió nuestro diario la semana última.

Entre agosto de 2018 y diciembre de 2019, el Fonavis se llevó G. 339.843 millones en obras terminadas, mientras que las que están “en ejecución” del mismo programa alcanzan G. 181.080 millones. En total, entre las culminadas y en ejecución, el ministerio ha destinado a este programa G. 520.924 millones, equivalentes a US$ 82 millones al cambio de ayer.

El año pasado, el MUVH pudo culminar 4.400 viviendas del Fonavis, muchas de las cuales empezaron a construirse en el gobierno anterior. El reporte, si bien ensalza la supuesta eficiente gestión de Durand y destaca las obras concluidas (ver cuadros), también deja ver varios proyectos con baja o nula ejecución.

Inclusive, hay proyectos que fueron adjudicados bajo la administración de Soledad Núñez, ministra de la entonces Secretaría Nacional de la Vivienda y Hábitat (Senavitat), durante el gobierno de Horacio Cartes.

Así, por ejemplo, hay 4.041 viviendas “en ejecución” que se están construyendo a través de 90 llamados hechos por el Fonavis. De esos 90 procesos, apenas 13 tienen más de 70% de ejecución; 37 registran un avance entre 50% y 69%; mientras que los 40 restantes están por debajo del 50%.

De esos 40 llamados para complejos habitacionales del Fonavis que se ejecutan en distintos puntos del país y que tienen menos del 50% de ejecución, en realidad muchos registran nulo avance. Como el caso de 148 viviendas en las ciudades Horqueta, San Alfredo y Concepción (departamento Concepción), que tiene 0% de ejecución.

También están otras 38 viviendas en Tobatí y 46 en Santa Elena (Cordillera) que se destacan por el 0% de avance; mientras que hay otras obras, como las de R.I.3 Corrales (Caaguazú), de 69 viviendas, y Simón Bolívar (Caaguazú), de 35 casas, con 34% y 6% de avance, respectivamente.

Además, 58 viviendas de Ayolas (Misiones) apenas avanzaron 6%, al igual que otras 18 viviendas en la misma localidad con solo 6% de ejecución al cierre de 2019.

El reporte revela que las 52 viviendas de Juan E. O’Leary y un segundo grupo de 60 viviendas en la misma localidad del departamento de Alto Paraná consiguieron avanzar apenas 16% en el primer caso y 0%, el otro.

En el departamento Central, las cuatro viviendas de Capiatá tienen 3% de ejecución, mientras que las 25 de Guarambaré, las 44 de Limpio y las 13 de Luque, quedaron en 0%. En esta misma situación se encuentran las obras proyectadas en Canindeyú, donde las 17 viviendas de Yvyrarovana, las 13 de Curuguaty y las 53 de Salto del Guairá al parecer ni arrancaron (0%).

En Presidente Hayes, las obras de 16 viviendas, 29 y 37, todas correspondientes a la localidad de Tte. Manuel Irala Fernández, se desarrollaron solo 1,44%, 1,38% y 0,81%, respectivamente. En el mismo departamento, pero en la ciudad de Villa Hayes, unas 74 viviendas se ejecutaron apenas 5,45%.

Obras fuera de la Ley 2051 de Contrataciones Públicas

El informe también hace referencia a la cantidad de obras culminadas durante el gobierno de Mario Abdo Benítez. Entre agosto y diciembre de 2018, se terminaron 1.190 viviendas a través del programa Fonavis; 260 por medio del llamado “Che Tapyi” y otras 166 a través de “Sembrando Oportunidades”. En total, son 1.616 soluciones habitacionales.

En cuanto al 2019, de enero a diciembre, el MUVH dice que pudieron culminar 5.821 viviendas. Los proyectos a iniciarse alcanzan las 1.723 unidades.

En el informe, la cartera se jacta de la generación de 91.833 puestos de trabajo en los primeros 16 meses de gestión y lo atribuye a “eficiencia más gestión”. Lo que no cuenta es que la mayoría de las obras se hacen fuera del alcance de la Ley 2051 de Contrataciones Públicas, sin licitación.

Los recursos del Fonavis son distribuidos sin control de la Dirección Nacional de Contestaciones Públicas (DNCP). Tiene sus propias reglas de reparto. El sistema comienza con un registro de personas físicas o jurídicas en el Servicio de Asistencia Técnica (SAT). Las personas o empresas presentan todas las documentaciones de un proyecto determinado, con listado de beneficiarios, para acceder a los fondos y subcontratan a “constructoras” (no se sabe qué tipo de firmas son) que llevan a cabo las obras, con total discrecionalidad.

Una vez aprobado el proyecto, el SAT percibe el primer desembolso para iniciar la obra. El segundo desembolso es para la colocación de los techos y la terminación de las viviendas.

No se quedan los registros, como sí ocurren en las licitaciones y procesos vía Ley 2051, para que la ciudadanía pueda controlar cómo usaron los recursos provenientes de sus tributos, tampoco para que la prensa acceda a las empresas infractoras y publique sus nombres. Pese a las malas experiencias, el MUVH sigue usando este sistema de contratación. El año pasado, el propio Durand denunció ante la Fiscalía a varios que prestaban servicio de asistencia técnica y habían recibido desembolsos millonarios, pero no terminaron los proyectos o directamente ni siquiera los empezaron.